Estados Unidos busca controlar una de las vías de mercaderías más importantes de Sudamérica, al tiempo que dispondría del manejo de un afluente de agua dulce, uno de los más importantes del mundo, avanzando así sobre los intereses de los países sudamericanos.
El acuerdo entre Estados Unidos y Paraguay se da con la visita de los empresarios paraguayos al embajador estadounidense en territorio paraguayo, Marc Ostfield para avanzar en el desembarco de capitales norteamericanos en el vecino país quienes, además, de que vendrían acompañados de las fuerzas militares.
El gobierno estadounidense, de esta forma, controlaría la Hidrovía Paraná-Paraguay y la Triple Frontera con el aval de Paraguay, áreas tienen una importancia estratégica geopolítica en la región.
“La visita a la Cámara de Comercio Paraguayo-Americana de autoridades de alto rango del Gobierno de Estados Unidos muestran el interés geopolítico que tienen en nuestra región”, expresó el diputado provincial chaqueño Hugo Sager quien puso a consideración una normativa para que esa provincia establezca una postura respecto de este peligro de afección a los intereses de Argentina.
Lo hizo luego de la aprobación por unanimidad de la resolución 1630 en la que la Legislatura chaqueña respecto al control de circulación de los ríos Paraná y Paraguay que conectan a la República del Paraguay con el océano Atlántico a través del Río de la Plata.

El legislador chaqueño explicó que la planificación de control militar externo “se realizan sobre un tramo particular de algo mucho más grande, que es la hidrovía”, así como también vienen “con el apoyo del Gobierno de Estados Unidos específicamente a partir de los servicios del cuerpo de ingenieros del ejército”, publicó el medio formoseño NEA Hoy.
“Si bien celebramos que se hayan hecho inversiones para el desarrollo y el crecimiento de una comunidad, cuando las mismas vienen acompañadas de otros elementos, me parece que tenemos que marcar nuestra preocupación y dejar en claro que esto no debe ser el campo de discusión una disputa que existe a nivel mundial entre EE.UU. y China.”, dijo el legislador.
Respecto de la iniciativa aprobada en Chaco sostuvo: “No podemos ser indiferentes ante la posible militarización y los cambios en las reglas de juego por parte de Paraguay, uno de los socios de la Hidrovía. Estamos invitando a una superpotencia a establecer enclaves militares permanentes en la región, y ya hemos visto que la disputa de EE.UU. con China no sólo impacta en el precio de las commodities y la energía o en el suministro de semiconductores, sino que desencadena invasiones y guerras”.

“Nosotros tenemos que dar una voz de alarma a las autoridades competentes, este es un tema entre países, entonces seguramente la cancillería de la República Argentina va a tomar cartas en el asunto”, indicó.
Remarcó que el plan de Paraguay es una “amenaza directamente a los intereses económicos de nuestro país por la implicancia del control del territorio y de los capitales que la elaboración de un Plan Maestro para la Navegabilidad del Río Paraguay pueda significar para la región”.
El diputado contó que la preocupación del sector chaqueño ha sido trasladado al parlamento de Norte Grande que se llevó adelante en Jujuy, donde plantearon la importancia que tiene la hidrovía Parana-Paraguay junto con el ramal C3 del Belgrano Cargas y “la necesaria de intercomunicación entre uno y otro modo de transporte de materia prima”.
La hidrovía cuenta con 3.442 kilómetros que va desde el puerto de Cáceres, en Brasil, hasta el puerto de Nueva Palmira, en Uruguay.
Mediante esta hidrovía Argentina comercializa alrededor de USD 300 millones anuales, lo que representa un 80 por ciento de las exportaciones de granos.
El tramo del río Paraná, con una extensión de 1.200 kilómetros que va desde el puerto de Santa Fe hasta el canal Punta Indio, en el de la Plata, la principal vía de entrada y salida del comercio exterior de nuestro país.